domingo, 24 de febrero de 2008

De cómo Saoirse vio a Alan por primera vez

La vio escondida tras unos arbustos. Vio cómo los soldados se le acercaban, la rodeaban. Quiso avisarla, pero no le salió la voz. Por fortuna, ella consiguió descubrir a sus perseguidores a tiempo, y Saoirse vio cómo corría bosque a través. Los jinetes estaban a punto de darle alcance. Parecía que las piernas de la muchacha no le respondían. Uno de los soldados estiró la mano y trató de agarrarla. Saoirse se oyó a sí misma luchando por emitir un sonido, por débil que fuera, tratando de avisar a la chica que corría, de ayudarla…

La despertó el ruido de la pequeña ciudad despertando tras su letargo nocturno. Las voces de los mercaderes por la ventana abierta, el ganado moviéndose de un sitio a otro, los gallos de pelea en algún lugar perdido entre el clamor de las risas matutinas y los primeros olores del día.

Se dio cuenta de que se había quedado dormida en la butaca del cuarto de su abuela, mientras aguardaba a que ésta se durmiera. Se desperezó como buenamente pudo tras un sueño agitado en el que veía correr sin cesar a una chica desconocida, esforzándose sin éxito en ayudarla. El sueño se había repetido varias noches consecutivas, pero seguía sin saber qué podía significar.

Se levantó, acodándose en la ventana abierta y respirando los aromas de la pequeña ciudad. El del jabón, proveniente de las primeras lavanderas que se acercaban no bien había amanecido a lavar al río; el de las especias del mercado, del puesto que había justo debajo de su casa; un olor agrio que identificó como el rastro de las ovejas, que eran cambiadas de pasto a primeras horas de la mañana; el olor crepitante del fuego de la herrería cercana… cerró la ventana y, tras dejarle un beso de polvos mágicos a la abuela en la frente, dormida como estaba, bajó alegre las escaleras de la vieja casa.

Desayunó abajo, en el mesón, antes de emprender lo que sería una larguísima jornada de trabajo. Tom, el hijo de la cocinera y su mejor amigo desde la niñez, le guiñó un ojo al pasar frente a su mesa, mientras servía a dos clientes extranjeros, y deslizó una nota en su bolsillo al regresar de camino a la cocina. “A las cinco en el sauce. ¡Sé puntual!”. Saoirse le devolvió el guiño, guardó la nota de nuevo en el bolsillo de la falda y salió de la posada.

Recorrió calles tortuosas, atestadas de gente ya a esas tempranas horas, de pequeños ladronzuelos que buscaban momentos propicios para meter la mano en algún bolsillo descuidado, de extranjeros que se confundían con la multitud y de trileros y adivinos que ofrecían el destino al alcance de los mortales por una moneda de oro. Tras un trecho andando y recovequeando, llegó por fin a la botica. El boticario la saludó, y ella correspondió cortésmente. Intercambiaron sentires durante algunos minutos, hablaron de la abuela de ella y de los muchos extranjeros que se veían en esa época por la ciudad. No es que fuera una villa hostil, pero los conciudadanos no eran dados a establecer lazos demasiado estrechos con los viajeros de paso. No estaba en su carácter, a pesar de ser un pueblo hospitalario y amable. El boticario comentó de pasada el arresto de un montaraz fugitivo hacía dos días, suspirando entre dientes ante la incompetencia de las autoridades y mascullando algo sobre los asaltacaminos y demás amigos de lo ajeno.

Saoirse recogió la medicina para su abuela y se adentró de nuevo en las populosas calles, mezclándose entre un grupo de saltimbanquis que dirigían sus acrobacias y juegos de magia hacia la Plaza Mayor de la villa. Cuando llegó, la posada estaba tranquila, ya no había nadie en el comedor y la cocinera canturreaba en la despensa, desde donde llegaban mil y un olores en sinfonía desordenada.

Subió y encontró a la abuela despierta, contemplando el exterior de la ventana desde la cama. Vio un libro en su regazo, y supuso que Tom o su madre habrían estado leyéndole un rato, ya que la anciana apenas distinguía los caracteres impresos. La saludó con una sonrisa y otro beso de polvos mágicos en la frente, le preparó la medicina y se sentó junto a ella. Aglaia la miró beatíficamente desde sus ojos de miel, sus labios arrugados curvándose en una apagada sonrisa y abriéndose para dejar paso a las palabras:
- ¿Sabes qué día es hoy?
Saoirse le cogió la mano y la apretó fuerte entre las suyas.
- Claro, abuela. Hoy es nuestro cumpleaños, el de las dos- y sonrió al decir:- Yo un poco más vieja, tú un poco más sabia.
- Tu madre solía decir lo mismo… cómo te pareces a ella. Acércate.
La muchacha se acercó a la anciana, y al hacerlo resbaló de su cuello un gran medallón con un artilugio de manecillas doradas y piedras relucientes. Aglaia Dinard lo tomó entre sus manos y lo acarició con cariño.
- Verás, Saoirse… nunca antes te lo había dicho, pero este medallón esconde un gran poder. Esta noche cumples 18 años, lo que activará su magia, pero debes averiguar por ti misma cómo y para qué funciona. Así ha sido durante generaciones, y en cada caso es diferente. Tu madre hubiera estado muy orgullosa de ti, cariño. Pase lo que pase, no debes olvidar nunca de dónde vienes y quién eres. Tienes un poder extraordinario, que lamentablemente mis cansados ojos no llegarán a ver, pero prométeme que lo usarás siempre para ayudar a quien lo necesite. Y llévalo siempre contigo. No lo vendas ni lo regales, aunque te ofrezcan todo el oro del mundo. Prométeselo a tu abuela enferma, Saoirse.
- Abuela, no digas eso. ¡Aún te queda mucho por ver! Pero… te prometo que sólo lo usaré para buenas causas, sea lo que sea el medallón, y sirva para lo que sirva. Y lo llevaré siempre conmigo. Tienes mi palabra, abuela.

Selló el pacto con un abrazo y el acostumbrado beso de polvos mágicos, y se retiró a la planta inferior. Almorzó deprisa en una esquina del comedor, se puso la capa alrededor de los hombros y emprendió la marcha hacia el sauce, donde había quedado con Tom. Aún quedaban horas, pero le gustaba ir a aquel sitio y reflexionar y escribir en soledad.

Mientras recorría las estrechas callejuelas rumbo a la puerta sur de la muralla, pensando aún en la misteriosa revelación de su abuela, entrevió un ropaje exótico que le evocaba algo que había visto antes. La chica de la ropa extraña se giró de improviso, y Saoirse vio su rostro por unos instantes. ¡Era la chica de su sueño! Tras el susto, se apresuró a seguir su rastro por entre la multitud del mediodía. La perdió y la reencontró varias veces, hasta que la perdió definitivamente. Miró en derredor, desolada y exhausta, y tiró por una calle desierta. Al doblar la esquina, se encontró con una escena inesperada.

La chica extranjera parecía disponerse a robar un caballo que estaba allí atado… pero alguien había tenido la misma idea. Saoirse se escondió y observó la escena desde detrás de unos barriles, desde donde no pudiera ser descubierta
.

jueves, 21 de febrero de 2008

De cómo Alan llegó al pueblo

Era imposible que la hubieran encontrado, pero allí estaban. Le invadió el pánico y se quedó paralizada. Entonces, la vieron. Echó a correr, y sus perseguidores fueron detrás.
Ya los tenía muy cerca; debía correr más, pero sus piernas no respondían.¿Qué le pasaba? Sintió una mano que la agarraba y...

Alan se despertó sobresaltada. Se dio cuenta de que sólo había sido una pesadilla e intentó tranquilizarse. Habían pasado dos años desde la huída sin que pasara nada, pero todavía temía que dieran con ella..
Apartó sus temores, y como el alba estaba cerca, decidió continuar el camino. Silbó, y Horus apareció de entre las ramas de los árboles. Cogió la bolsa y se puso en marcha.
Tenía que llegar ese mismo día a la ciudad de Enester, y le quedaban por delante unas cuantas horas de camino todavía. Maldijo a los últimos asaltadores con los que se topó, pues por su culpa se había quedado sin caballo, y ahora tardaría más.

Llevaba andado no mucho, cuando oyó a lo lejos un carro acercarse. Cuando estuvo cerca, vio que era una caravana de mercaderes. Decidió parar al último de ellos y preguntarle si la podía llevar, pues por ese camino, la única ruta era la de hacia Enester. El mercader no estaba muy convencido, pero en cuanto Alan sacó una generosa cantidad de dinero, accedió gustoso. El carro llevaba pollos, así que no era muy agradable, pero por lo menos llegaría antes. Llevaba unos días sin dormir apenas, porque en la montaña, con salteadores acechando, tenía que estar en guardia en todo momento; así que a pesar de los tumbos del carro y del olor de los pollos, consiguió dormirse.
Cuando despertó, ya estaban llegando a la ciudad. Una vez dentro, dio las gracias al mercader, y se bajó. Tener un halcón por compañía no era muy normal, así que como tenía que pasar desapercibida, soltó a Horus, que permanecería fuera hasta que ella saliera.

Enester era una ciudad grande y por el nombre de la taberna que la habían dado, no sería de fácil localización. En la plaza, vio a unos niños. Llamó a uno de ellos, le mostró una moneda y se la prometió si la conducía a la taberna. El niño la llevó por una serie de calles, a cada cual más tortuosa, y al final llegaron. Alan cumplió su palabra, y el niño se marchó corriendo.
El sitio en cuestión era un antro, lleno de gente muy pintoresca. Mientras llegaba su contacto, llamó al tabernero y le pidió algo para comer. Éste le trajo un cuenco de lentejas aguadas. Alan sonrió. Alania no se las hubiera comido por nada del mundo, pero Alan ya estaba acostumbrada; mejor eso que el estómago vacío. Justo cuando acababa, llegó el chico y le dio algo envuelto en un trapo. Alan lo cogió y miró a ver si era lo que buscaba. Lo era, así que pagó al chico, que se fue enseguida. Poco después, ella también salió del lugar. “Ahora sólo queda esperar al amanecer”, pensó.
Al día siguiente, antes de que el sol saliera, se dirigió a las puertas de la ciudad. Pero por el camino, un hombre la empujó hacia un callejón e intentó matarla. Alan lo reconoció: era uno de los hombres del que la había contratado para ese trabajo.
Consiguió librarse de él, y se dirigió a la plaza rápido. Allí vio a más de estos hombres. Parecía que el Señor T.(pues era así como se dio a conocer), al contrario de lo que dijo, quería el objeto a toda costa y no dejar pistas de que él lo tenía. Así que o escapaba, o la mataban.
En ese momento apareció el hombre del callejón y se reunió con lo otros, que se empezaron a movilizar para dar con ella. Tenía que salir de la ciudad ya. Se hizo con un caballo y salió a toda prisa, con Horus siguiéndola.

Cabalgó varios días de un lado a otro, y al final, para no dejar rastro, decidió dejar el caballo en un pequeño pueblo por el que pasó. A partir de ahí, fue andando.
Después de varios días caminando por prados, llegó a una población rodeada de bosques frondosos, y decidió esconderse allí.
Cuando se acercaba, pensando que podría descansar un poco. Vio a los hombres del Señor T. Lamentó haberse deshecho del caballo, pues ahora lo necesitaba. “En el pueblo tiene que haber alguno por narices”, se dijo, así que silvó a Horus, que permaneció alerta.
Llevaba dando vueltas un rato, cada vez más nerviosa, cuando de repente vio uno atado a la entrada de un edificio. Se acercó corriendo y cuando estuvo junto a él, se dio cuenta de que no era la única con la intención de llevarse el animal...

jueves, 14 de febrero de 2008

Murciélagos, ratas, arañas, criadero de babosas mutantes...

Por fin he conseguido entrar, y bueno, aquí ha salido de todo...Madre mía qué abandono...
Pero, ¿que pasa lechones? Tanta vara con lo de la historia, y ahí se quedó todo... Así que haced el favor, que estamos de "vacaciones" y poned a trabajar un poco las neuronas, que nunca viene mal.
Pues eso. Que nos vemos. Besos y achuchones. ;)

lunes, 28 de enero de 2008

Aglaia Dinard


Nombre: Aglaia Dinard

Edad: 65

Cargo: hechicera, su nieta que vive con ella lo ignora. En apariencia es una simple campesina, que se dedica a cuidar de su nieta.

Descripción física: Estatura media, pelo gris generalmente recogido en un moño bajo , ojos color miel, expresion soñadora y bondadosa, muy ágil para su edad.

Descripción psicológica: bondadosa, siempre preocupada por su nieta, parece estar ausente en algunas ocasiones, soñadora y luchadora.

Animal: Aldora, una lechuza gris que la acompaña en todo momento.

Elemento: aire

Otros datos: en algunos momentos parece estar ausente, perdida en sus pensamientos y recuerdos. Enigmática, se intuye que detrás de sus silencios y sonrisas se esconde algo más. En sus ratos libres se sienta a escribir, en esos momentos no permite que nadie la moleste.

lunes, 21 de enero de 2008

Fiyero , Principe de Kiamo-Ko



Nombre : Fiyero
Edad : 18 años
Cargo : Principe de Kiamo-Ko , aristòcrata sin rumbo fijo , dispuesto a adentrarse en todo aquello que la vida le ofrezca , no le teme a nada .
Descripciòn Fìsica : Estatura media , pelo castaño , ojos marrones , piel morena, su rostro refleja la confianza que tiene en si mismo , en su espalda tiene motivos de rombos azules tatuados que demuestran su proncedencia Winki .
Descripciòn Psicològica : Alegre , vivaz , con frecuencia suele soñar despierto , siempre dispuesto a luchar por aquello en lo que cree .
Animal : Senda , su caballo .
Elemento : El agua , elemento capaz de adaptarse en cualquier lugar .
Otros datos : Pese a sus obligaciones como principe , huye de cualquier responsabilidad y trata de disfrutar al màximo posible , huye de cualquier tipo de presiòn . Su tendencìa a luchar por aquello que considera correcto , le ha ocasionado el odio de muchos . Conoce informaciòn secreta que no debe ser revelada .

domingo, 20 de enero de 2008

Alania de Earendur


Nombre:Alania de Earendur(Alan, Al)
Edad: 20
Cargo: Curandera y aventurera en general
Descripción física: Lo que se ve en la foto, añadiendo que es alta, fuerte y agil.
Descripción psicológica: Decidida, inteligente, atrevida, cabezota y seria.
Animal: Horus, un halcón.
Elemento: Fuego
Otros datos: Viene de las tierras de fuego y procede de un linaje noble y antiguo. Se vió obligada a huir de su hogar y marchar a lugares lejanos para no ser encontrada, por lo que además, va disfrazada de hombre, lo que le facilita su trabajo como aventurera.

Maximilian "Max" Ruczick


Nombre: Maximilian "Max" Ruczick
Edad: 25
Descripción psicológica: su principal cualidad es ser una persona práctica. La vida en los bosques lejos de la gente lo ha vuelto maleducado y grosero, sin embargo sigue ayudando al necesitado
Cargo: Ex capitán de caballería, fugitivo, ladrón, tirador, muerto de hambre, montaraz.
Animal que lo acompaña: Caballo (nombre: Centinel)
Elemento: Tierra
Algunos datos: Juró lealtad al rey y sus descendientes pero al ser este derrocado y no jurar lealtad a la nueva reina se ve obligado a huir como un fugitivo a los bosques teniendo como únicos compañeros a su caballo su sable y su mosquete (al que cariñosamente llama "Widowmaker")

Saoirse Dinard


Nombre: Saoirse Dinard

Edad: cumplo 18 años a las 12 de la noche del 31 de diciembre

Cargo: campesina, sirvo en la posada del pueblo y escribo en mis ratos libres

Descripción física: estatura baja, pelo rojo, piel muy blanca, ojos grises, expresión inteligente, delgada pero fuerte

Descripción psicológica: soñadora, inteligente, aventurera

Animal: Zephyr, espíritu del agua y del viento
Elemento: Agua

Otros datos: Vivo con mi abuela, que es hechicera, aunque yo no lo sé. Mis padres murieron en un incendio teniendo yo tres años. A veces hablo con el aire o el agua y las noches de luna nueva caigo en trance durante la noche. Tengo un extraño medallón, herencia de mi madre. Estoy prometida con un chico del pueblo al que no quiero (xD).

sábado, 19 de enero de 2008

Eris


nombre: Eris

edad: 21

descripcion fisica: (imagen)

descripcion psicologica: un poco fria ya que se crio entre brujas, le encantan las aventuras e ir a su bola, no le gusta trabajar en equipo, es independiente, ironica y sarcastica. le encanta la naturaleza y volar.

cargo: bruja mala

animal de compañia: Cleo (aspid)

elemento o signo: Aire y Tierra (hibrido entre ambos elementos)

dato curioso: pertenece a un clan de brujas y por ello debe hacerse valer para que su madre no sea deshonrada... algun dia todo cambiará....

?

Bien, visto que la mayoria si inclina por jugar un rato... y hay tantas dudas de como funciona esto, os lo voy a exponer lo mas claro posible, okis?
Por cierto, no he puesto nombre a la entrada porque aun no tene nombre el juego.

INSTRUCCIONES PARA LECHONES
- cada participante se creara un personaje de acuerdo a la tabla de datos a rellenar
- cada personaje tiene su vida y su historia, por lo tanto en el principio cada personaje va a su bola y luego llegara un punto de union
- el juego se realizara en primera persona, me explico, no se puede hacer referencia a hechos paralelos en otro plano por uno mismo por el hecho de no estar presente en varios sitios a la vez
- la historia se realizara en una unica entrada, si vemos que se hace muy larga hasta ocupar toda la cara del blog, se cortaria y se abre una nueva entrada para continuar, asi no lo dejamos a medias entre las paginas
- esta prohibido hablar por otros personajes cada cual a lo suyo, vale?
- no hacer spam, es decir, aqui hay que ir escribiendo de modo que no sea monotonia por una persona, hacer spam es escribir dos veces seguidas una misma persona
- sería conveniente que cada uno eligiera un color en el que escribir para distinguir a los personajes
- en la zona de comentarios de la entrada se espondran dudas o comentarios, no historia!!
- previo a que la historia comience en entradas individuales se espondran los personajes de cada jugador/a


TABLA DE PERSONAJES
- nombre:
- edad:
- cargo (es decir kien eres; ejemplo = payaso)
- descripcion (fisica y psicologica, si quereis poner una imagen mejor)
- animal que acompaña:
- elemento o signo:
- algun dato curioso:


CONTROLES PARA EL JUEGO
- en color normal se escribe lo q se dice
- entre " se escribe los pensamientos
- entre * se escriben las acciones
esto es para evitar el tener que poner: dijo, penso, se movio.... asi es mas dinamico.

Creo que con esto esta todo ya, cualquier duda en la zona de comentarios, okis?
xau!! nos vemos jugando lechones!!

jueves, 17 de enero de 2008

¿Qué tal si jugamos un poco?

Bueno, soy imposible y mis propositos parecen estar en mi contra... asi que me veo que no los voy a cumplir, de hecho... aqui estoy escribiendo y quitando las telarañas al blog... vaya limpieza a fondo que estoy dandole.... ¿cuánto me pagais gentucilla?

A lo que iba... que estando en clase (mistico lugar en el que surgen todas las paranoias de nos) pues hablando asi de tonterias... ¿por qué no hacemos como un juego? lo que on-line se llamaria "Rol", es decir aqui cada uno de los presentes se crea un personaje cumplimentando una tabla y una vez TODOS la tengan hecha, se empieza con la historia chorra... estilo a la de ET Zana... tu ya me entiendes.... el caso seria irla renovando en este mismo post, es decir, en esta misma entrada, editandola una y otra vez, tranquilos, no pasa nada... no se rompe... Aqui dejo la propuesta gentucilla y si os place o si la gente se mueve por hacer algo, pues en los comentarios me lo decis y si hay que dar mas datos.... ya los espondre en otra entrada si es necesario, hasta entonces....

QUE OS CUNDA Y OS SEA MUUUU LEVE!!!!

jueves, 10 de enero de 2008

Sonata para piano número 8

6/01/08
Es curioso a veces cómo una simple melodía puede hacerte ver de otra manera a una persona. Acabo de encontrar en la estantería una de mis canciones favoritas, la sonata número 8 para piano de Beethoven, conocida como la Patética, y escribo mientras la escucho. Esta parte, el adagio cantabile (mi favorito), es el que me recuerda a aquel profesor de música del instituto que cambió totalmente a mis ojos de un día para otro.
Siempre le había visto como una persona amargada, que no disfrutaba con lo que hacía, un marginado entre los profesores, un maniático y un antipático. Pero entonces ocurrió, un 11 de marzo, lo que todos sabemos. Aquel día fui al instituto con el corazón encogido, tres clases insoportables y por fin me marché, no pude aguantar más. La última clase antes del recreo; Música. La gente se había marchado, siempre aprovechan lo que sea para no ir. Nos quedamos apenas tres personas, ya no lo recuerdo, pero sé que aquel día me impactó la cara de mi profesor, aquel gesto tenso, de dolor, más parco que de costumbre. Suspiró una o dos veces. Nos miró y nos dejó ir, la única vez en su vida que no ha dado una clase. Casi me ablandé, me dio una lástima tremenda no poder decirle nada, tanta era la distancia que tenía con sus alumnos.
En el recreo organicé, organizamos, una especie de manifestación, una sentada pacífica frente al ayuntamiento reclamando información, asustada por lo que había pasado, por las noticias que llegaban con cuentagotas, por el número de muertos, que subía y subía. Así que allí nos pasamos el día, seis personas sentadas, turnándonos para encender velas, esparcir las flores que la gente nos dejaba y acercarnos a la agencia de noticias desde donde nos mantenían al corriente de lo que pasaba. Vino la televisión a entrevistarnos, por la noche incluso se acercó el presidente de la comunidad para la concentración convocada a las 8, nos dio las gracias por lo que habíamos hecho y nos abrazó una por una, a todas las que habíamos aguantado allí el día entero, a pesar del frío. Esa noche salimos en directo en el telediario nacional (acontecimiento realmente histórico, ya que mi ciudad raras veces sale), todos allí unidos en contra de algo, la verdad es que fue algo difícil de explicar, elcómo la gente se volcó con nosotras, el sentimiento compartido de aquel día.
Al día siguiente los profesores se mostraron de lo más amable… y llegó Música. Nos sentamos, como siempre, por orden de lista (algo que he odiado toda mi vida, ya que Zanahoria empieza por Z), en silencio, sin decir una palabra o gastarle las acostumbradas bromas. Aquel día estaba diferente. Pensé que tenía los ojos hinchados, pero quizá fuera sugestión, ya no puedo estar segura. Nos dio las fotocopias y puso el CD. Pero antes, hizo lo que nunca antes había hecho. Se dirigió a nosotros, y recuerdo casi palabra por palabra lo que dijo:
- Muchas veces los niños son capaces de percibir en la música sentimientos que un adulto ya no percibe, porque es incapaz de escuchar. Esta sonata la compuso Beethoven con la intención de mostrar cuán horrible es la guerra y la muerte de personas inocentes. La apodaron la Patética por la melodía tan característica, por ese dolor inexpresable que se encierra en ella. Me gustaría que reflexionéis en lo que ha ocurrido ayer… Sólo quiero que escuchéis como escucharía un niño. Quizá algunos sí lleguéis a sentir el dolor de esta melodía.
Y la música sonó, una melodía triste, maravillosa, dura, difícil de contener. Por una vez me dejé llevar, dejé de pensar que estaba en clase de Música y escuché como lo haría un niño. Lo escuché, escuché el eco del dolor, la tristeza, la guerra, la muerte, hasta que se me hizo un nudo en la garganta tal que acabé teniendo que disimular con todas mis fuerzas las lágrimas. Aquella vez me miró, y también vi en sus ojos la música que sonaba, el dolor contenido que pugnaba por salir. Quién sabe si habría perdido a alguien, o quizá todos habíamos perdido a alguien y a nadie al mismo tiempo en aquellos trenes. Pero fui capaz de ver más allá, por primera vez había un atisbo de su verdadero “yo”, y asustaba. Asustaba pensar que justo en ese momento mostrara una parte de sí mismo tan diferente a la que habíamos visto siempre. Fue aquella vez que me miró que dejé de tener miedo a mirar a los ojos a la gente, y comprendí todo lo que a veces se esconde tras una mirada.
Sin embargo, después de aquello nunca volvió a mostrarse como ese día. Quiero pensar que al menos sirvió para que yo (y más gente) aprendiera a no prejuzgar a la gente ni a hacer juicios de valor sobre una persona a la quizá no conoces realmente. He vuelto a verle alguna vez, cuando en diciembre fue la entrega de diplomas, y he comprobado que tiene la misma mirada esquiva que tuvo siempre, pero ahora la acompaña de una sonrisa más o menos inexperta. Pero me doy por satisfecha. Desde aquel día, y por mucho que se empeñe en volver a encerrarse en sí mismo, vi una parte de quién es en realidad, y eso me acompañará cada vez que escuche la sonata Patética.
Que, desde ese día, es una de mis favoritas.

martes, 8 de enero de 2008

Revistas de la facultad

Vale, algo serio, para variar un poco:

Ya os dijo la Comtesse que hay un servicio de préstamo de revistas en la facultad, que lo van a remodelar un poco (me anoto un pequeño tanto revolucionario jeje) y nos han pedido que hagamos una lista con las revistas que nos interesan.
Para que no sea muy sospechoso, nobleza obliga a pedir revistas que estén de acuerdo a nuestra ocupación (no, vaguear no, sino estudiar alemán xDD). Yo, la verdad, no conozco muchas... puedo decir Der Spiegel sin rasgarme las vestiduras, pero tampoco es muy amena que digamos... no sé, proponed las que queráis, creo que no conozco más en alemán, y si no, pues ahora no me acuerdo. Así que una de dos... o las vais dejando apuntadas en una hoja y la colgamos en el tablón de anuncios de clase, o dejáis comentarios al post con las revistas que queráis y la Comtesse y yo las apuntamos, me es indisoluble.
Las revistas, de las temáticas que queráis... bueno, el Interviú como comprenderéis no vale... y cosas guarrillas como que tampoco... pero sé que sois muy buenos y no lo habíais ni pensado (jeje).

A la tarde ya os preguntaremos, así que es igual.
Ala, feliz reencuentro a todos.

jueves, 3 de enero de 2008

Querido Santa Claus...


Esta tarde, volviendo a casa en el coche, estaba escuchando en un programa de radio (La Ventana, de la Cadena SER) una entrevista divertidísima a Gomaespuma (pareja de cómicos) y no he podido por menos que buscar el texto entero que leyeron y colgarlo. Para empezar el año echándonos unas risas, que buena falta hacen. ¡Espero que os guste! ;)
Ah! Os dejo el link de la versión en audio, es para partirse: http://www.humano.ya.com/desireetb/gomaespuma_carta.wma

Querido Santa Claus, te extrañará que te escriba hoy 26 de diciembre, pero quiero aclarar ciertas cosas que me han ocurrido desde que te mandé mi carta, lleno de ilusiones, en las que te pedía que me trajeras una bicicleta, un tren eléctrico, una nintendo 64 y un par de patines.

Quiero comentarte Santa Claus que me maté estudiando todo el año, tanto que no sólo fui de los primeros de la clase, sino que saqué puros dieces en el cole; no te voy a engañar. No hubo nadie que se portara mejor que yo ni con sus papás, ni con sus hermanitos, ni con sus amiguitos y ni con sus vecinos.

Hacía recados SIN COBRAR, ayudaba a los viejecitos a cruzar la calle y no había nunca algo que no hiciera por mis semejantes, y sin embargo ¡¡¡QUÉ HUEVOS LOS TUYOS SANTA CLAUS!!! Es que... dejar debajo del arbolito una puta peonza, una mierda de trompeta y un maldito par de calcetines, ¡QUÉ CAGADA!.

¿Qué coño te has creído barrigudo? o sea que me porto como un imbécil todo este año para vengas con una mierda de este calibre; y no conforme con eso, el maricón del hijo de la vecina que es idiota y sin educación, malcriado, desobediente que le grita a su mamá, a ese tonto de las pelotas le trajiste de todo lo que te pidió. Por eso ahora quiero que venga un terremoto o algo así, para que nos lleve a la mierda a todos, ya que con un Santa Claus como tú, tan incompetente y falso, mejor que nos trague la tierra.

Pero eso sí, no dejes de venir el año que viene porque voy a reventar a pedradas a tus putos y sarnosos venados: Empezando por esa mierda de Rudolph que tiene nombre de homosexual. Te los voy a espantar para que tengas que joderte, caminando a pie como yo ¡cabrón!, ya que la bicicleta que te pedí era para ir al colegio, que queda a tomar por culo de casa.

¡¡¡Aaah!!! y no quisiera despedirme sin antes mentarte a la madre que te parió ¡ojalá que cuando hayas subido muy alto se te de la vuelta el puto trineo y te pegues una buena hostia por ser tan hijo puta!. Pero eso sí, te advierto que el año que viene vas a saber lo que es un niño maldito, y un poquito cabrón.

Atentamente, Nano

P.D.: La peonza, la trompeta y el par de calcetines, puedes recogerlos cuando quieras y metértelos por el culo.

martes, 1 de enero de 2008

AÑO NUEVO........ VIDA NUEVA

FELIZ 2008 A TODOS!!

Como bien dijo la Comtesse, otro año que se va... podemos dejar atrás las penas y pensar que este año ha de ser mejor que el pasado... disfrutar de los buenos momentos y continuar en nuestros caminos... es momento de replantearse todo lo hecho y decidir si continuar o buscar otro camino, es el momento de emprender nuevos propositos, de luchar por nuestros sueños...

Ademas, este año es bisiesto, es decir, tenemos un día mas para no rendirnos... 366 días... para nosotros y nuestra gente... para disfrutarlos como mas nos plazca... asi que, empezad a pensar que vais a hacer... ¿vais a improvisar?, como mas os guste... a veces lo inesperado y surgido sin mas es lo mas acertado... sea lo que sea... CARPE DIEM

Y como bien digo en el titulo de esta paranoia, año nuevo.. vida nueva... y eso es lo que yo pienso hacer... posiblemente me hecheis la gran bronca para empezar bien el año... pero lo siento... quiero dejar de escribir en el blog chicos... vereis siempre me ha gustado estar sonriente y animar a la gente para no meterles en mis problemas y hasta este año siempre me funcionó... pero ha habido unos dias... un poco de "bajon" y sé que lo habeis notado (va por las chicas) y... me he hecho un proposito para año nuevo... en realidad quiero ver si soy capaz de conseguirlo... voy a serenarme y a... "madurar" de golpe, asi que no quiero nada de tonterias, gracias bobas... ni paranoias... lo siento... pero si sigo escribiendo aquí no conseguiré el proposito... y se que he dicho alguna vez que sonreir es conseguir un pedacito de felicidad... pero ya sabeis que no creo en la felicidad... asi que esto me ayuda en lo que quiero hacer... en quien me quiero convertir... no os lo tomeis a mal, por favor, seguire visitando el blog y si alguna vez es muy urgente escribir algo que sea medianamenmte serio, lo escribiré pero no creo que se de el caso... asi que... me despido de los P.F.A, espero que os vaya bien y que el blog siga siendo tan divertido como hasta ahora, Zana siento que la historia del mesenger quede ahi... pero no la voy a continuar, si eso seguir vosotros con ella y colgarla por aquí, ¿ok?

Mis mejores deseos para el 2008 y los siguientes.
besos :)